Toma cultural por el movimiento AREPA.

Música popular versus mercancía musical.

En el universo musical actual resulta sumamente común el uso de términos como “cultura popular” y “música popular”. Pero, ¿qué es la música popular? ¿Qué manifestaciones artísticas engloba este concepto? Por un lado se entiende por cultura todo lo no biológico y socialmente transmisible. La palabra popular, por su parte, se presta a múltiples y erróneas interpretaciones que conviene esclarecer antes de entrar en materia. Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia, la palabra popular cuenta con las siguientes acepciones:

popular(Del lat. populāris).1. adj. Perteneciente o relativo al pueblo. 2. adj. Que es peculiar del pueblo o procede de él. 3. adj. Propio de las clases sociales menos favorecidas. 4. adj. Que está al alcance de los menos dotados económica o culturalmente. 5. adj. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general. 6. adj. Dicho de una forma de cultura: Considerada por el pueblo propia y constitutiva de su tradición.

Siendo así, y tomando en consideración todas las acepciones, podemos establecer una relación directa – si no una completa sinonimia – entre el término en cuestión y la palabra folklore, entendiendo que el significado de esta última es “saber del pueblo” o “saber popular”. Pero se preguntará el lector a qué viene tal disertación, aparentemente obvia e innecesaria. Pues el brevísimo análisis que acabo de realizar no sirve sino de introducción a un tema cuya discusión se extiende mucho más allá de este, también brevísimo, ensayo. La tergiversación de estos términos, desvinculados como están actualmente de su verdadero significado. En todo caso, me inclinaré en las siguientes páginas al área cultural que más me compete: la música. Esa que nació orgánicamente de la simple necesidad de expresarnos, de invocar, de adorar, de bailar; ella que nació cantándole al hombre, a los dioses de la tierra, y hoy, por y para el mercado, parece morir al menos en su forma más sublime: la de expresión directa y popular del hombre.

Toma cultural UNEARTE. realizada el día Miércoles 9 de julio de 2008.

En información emanada de la Gaceta Oficial Nº 38.924 del pasado 6 de mayo, en su decreto 6.050, el cual da por creada la Universidad Nacional

Experimental de las Artes, se le da a esta última marco jurídico mediante la fusión de los cuatro institutos universitarios de arte ya existentes: IUDEM (música), IUDANZA (danza), IUESAPAR (artes plásticas) y el UDET (teatro), dejando abierta la necesidad de un proceso de discusión amplio y democrático para la materialización del proyecto.

En la asamblea llevada a cabo el pasado 14 de mayo en la sede de música (antiguo IUDEM) con la Viceministra para el Fomento de la Economía Cultural, Elinor Cesín, se conformó, por iniciativa de algunos estudiantes y profesores, una Comisión de Información, cuyo objetivo persigue la difusión de toda información referente a los avances realizados en el proyecto.

Sin embargo, las mesas de trabajo, recientemente conformadas, cuyos miembros (por los menos en el área música), fueron designados sin participación de la comunidad universitaria, es decir a dedo. Además han mantenido reuniones sin informar del calendario de trabajo ni de los resultados arrojados de sus “reuniones ”a la Comisión de Información.

Por tales razones, AREPA ha decidido tomar los espacios de la UNEARTE, área música con la finalidad de manifestar las siguientes necesidades:

• La participación activa, con voz y voto, de la comunidad universitaria (estudiantes, profesores, personal administrativo y obrero) en las mesas de

trabajo, sobre todo las encargadas de desarrollar el nuevo currículum y el reglamento interno, dado que estos aspectos afectan directa y profundamente a los estudiantes en primer lugar, y su discusión no compete exclusivamente a las autoridades. También deben contar con participación activa la comunidad, los cultores populares y artistas ajenos a la institucionalidad, ya que la UNEARTE es pensada dentro de la concepción de la nueva universidad, en contacto directo y real con la comunidad, es decir, que esta última debe tener acceso irrestricto a la institución y ser la primera beneficiaria de sus actividades.

• El replanteamiento de la visión artística impartida en las instituciones (hasta ahora fundamentalmente eurocéntrica y mercantilista) hacia la formación de un artista humanista, profundamente comprometido con la transformación de su entorno social, trascendiendo el concepto elitesco y excluyente de las bellas artes y la persecución del “arte por el arte”, patrones de pensamiento hegemónicamente impuestos por la academia convencional.

• La derogación de cualquier tipo de pagos, llámense matrículas o “aportes estudiantiles”.

Particularmente en el Área Música se siguen realizando cobros de montos comprendidos entre los 100 Bs.F. hasta 600 Bs.F. según sea el programa de estudio; además, se cobra entre 10 Bs.F. y 30 Bs.F. por tramites administrativos, y90 Bs.F. por preinscripción.

¿TREMENDO NEGOCIO NO?

La nueva Universidad Nacional Experimental de las Artes debe ser popular, pública y gratuita en todas y cada una de sus modalidades de estudio en cumplimiento con el artículo 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

• La reivindicación de los valores estéticos latinoamericanos, mediante la aceptación en igualdad de condiciones de los saberes populares y originarios de la región, en su punto más orgánico y desligados de los elementos alienantes y banalizados que utiliza la industria cultural para monopolizarlos y utilizarlos como bruta mercancía. En el Área Música, es vital caracterizar lo que se entiende por Música Popular a fin de revertir el proceso demagógico de enseñanza que conduce a los estudiantes a servir de instrumentos difusores de la música mediatizada, dependiente de la industria y completamente desligada de la verdadera cultura popular, entendida esta como aquella que nace desde los saberes espontáneos del pueblo-

Se convoca a toda la población estudiantil de la UNEARTE, al ejercicio participativo y protagónico de su derecho a ser involucrado en los procesos de discusión emergentes, así como a apoyar la voz de cultores y artistas, que, foráneos a la institucionalidad, merecen inclusión efectiva dentro de las iniciativas que la Universidad genere, promoviendo un círculo de aprendizaje en el que la academia no se maneje como único espacio generador de conocimiento sino que debe admitir modelos epistemológicos provenientes del saber popular, bajo principios de igualdad.

Por estas razones el pasado miércoles 9 de julio tuvo lugar en la sede del Área Música de la UNEARTE una toma cultural convocada por el movimiento AREPA (Avanzada Revolucionaria de Estudiantes por las Artes). Entiéndase por toma cultural la ocupación de un espacio, sin previa autorización o conocimiento de las autoridades, para realizar manifestaciones artísticas en pro o en contra de una causa determinada. En este caso, la Avanzada Revolucionaria de Esrudiantes por las Artes se movilizó para exigir atención a varios temas que consideran de vital importancia en la construcción de nuestra nueva universidad. De las exigencias mencionadas las más urgentes son:

La participación activa (con voz y voto) de estudiantes, cultores populares y comunidad en las distintas mesas de trabajo que actualmente se encargan de diseñar y discutir el nuevo programa de estudio y el reglamento general de la universidad entre otros temas. No es posible que discusiones que afectan de forma directa el futuro de la comunidad universitaria no cuenten con la participación de un solo estudiante, menos aún de cultores populares hasta ahora excluidos del sistema de formación.

La eliminación de toda matrícula o pago (o aporte estudiantil, como tanto les gusta llamarlo) en los programas de pregrado y curso introductorio, así como en los cursos de extensión, por considerar tales aranceles parte de un modelo mercenario de educación que no obedece a lo establecido en el artículo 103 de la constitución, y que no tiene cabida en una universidad nacional concebida en el seno de un proyecto de país que persigue la inclusión social en todos los ámbitos.

Agradeciendo a quienes los acompañaron y apoyaron de forma activa: los compañeros del Comité por la Universidad Popular (CUPO), la Orquesta Universitaria de Instrumentos Latinoamericanos (ORUILA) de la UBV, Ávila TV, así como estudiantes y compañeros cultores de otras instancias. “Nos alegra además, haber cumplido con el objetivo fundamental de despertar interés en la comunidad universitaria, especialmente los estudiantes, muchos de los cuales se involucraron de una u otra forma con la actividad y nos hicieron preguntas y planteamientos, aunque siempre fuera de los micrófonos". Pese a que insistimos en que los micrófonos estaban abiertos a todos, para expresar opiniones y propuestas (acordes o contrarias a las nuestras) y así generar un debate abierto, esto no ocurrió. Aquellos que estaban en desacuerdo con la actividad se limitaron a lanzar miradas de descontento a los activistas. En este sentido hacemos un llamado a todos nuestros compañeros estudiantes a perder el miedo a la participación; la universidad es nuestra y nos corresponde a nosotros edificarla.

Una de las preguntas que circularon en torno a la actividad fue: ¿Por qué no se pidió permiso para realizarla? La respuesta es sencilla: En primer lugar porque fue una actividad con carácter de protesta, en la cual se hicieron planteamientos que sabíamos resultarían incómodos a las autoridades y buena parte del personal administrativo, como los expuestos al principio. En segundo lugar, la universidad por ser pública (aunque no lo parezca) pertenece y está al servicio de la comunidad, por lo tanto esta última está en su derecho de utilizar libremente los espacios universitarios y manifestarse en ellos.

La A.R.E.P.A señala “Aunque no hicimos durante la toma señalamientos ni críticas a nivel personal sino siempre a la institución y su burocracia, y aunque tampoco en lo que va de este artículo hemos atentado contra el nombre de nadie, nos vemos en la lamentable necesidad de hacerlo en las siguientes líneas. Y cómo no hacerlo, cuando el señor Carlos Ruiz, jefe de la división de extensión y producción, afirmó de ante la cámara de Ávila TV, que es totalmente falso que los cursos de extensión se pagan. Será que se confundió. Luego, una vez retirada la cámara debida a la agresiva insistencia del entrevistado, este aseguró nunca haber dicho tal cosa, y aclaró que los cursos de extensión tienen un costo de 45 Bs.F. mensuales. Es decir, trató de tapar la primera mentira con una más moderada, pero igual de irresponsable. ¿Qué dirán los estudiantes que tuvieron que pagar este semestre 270 Bs.F. ANTES DE INSCRIBIRSE para poder tomar un curso de extensión? Señor Ruiz, no es lo mismo pagar 54 Bs.F. mensuales (pues es 54 y no 45 la cifra que resulta si dividimos 270 entre 5, que son los meses que dura un semestre aunque la palabra indique que dura 6 meses, saque bien la cuenta) a pagar 270 Bs.F. de una sola sentada. No hablemos de la Escuela de Canto Popular cuyo semestre tiene un costo de 600 Bs.F. Pero los pagos no son excluyentes, no, ¡qué va!, como se nos ocurre insultar a la institución de esa manera, si es que todo el mundo carga 270 Bs.F. en el bolsillo y los desenfunda sin el mayor esfuerzo, no digamos 600. Si los cobros son legales y tan maravillosamente incluyentes, porque mentir con respecto a ellos, porque no aprovechar y decir la verdad delante de la cámara”.

El señor Carlos Ruiz también nos insto, siempre muy exasperado y un tanto agresivo, a que le lleváramos la lista de quienes "queríamos" que estuvieran en las mesas de trabajo, que él la llevaría al ministerio. Como si la cuestión se tratara del capricho de unos pocos, y él, para salir del paso, accediera a complacernos. Como si fuéramos a reunirnos y, de un día para otro, nombrar a dedo a los compinches que mejor nos caen y anotarlos en una lista, como aparentemente hasta ahora se ha hecho. No, hermano. Se trata de organizar y consultar a los estudiantes y las comunidades, darles voz y voto, y que de esa consulta salgan los voceros.

A la advertencia hecha por el hermano en cuestión, en la cual nos aseguró que de no llegarle la lista pronto nos haría quedar como unos payasos que alborotaron para luego no hacer nada, nosotros le respondemos: Haremos. Téngalo por seguro. Haremos, pero no será precisamente usted el recipiente de los logros arrojados por nuestro hacer, usted a quien le interesa tan poco decir la verdad acerca de la realidad estudiantil. AREPA está comprometida a trabajar con otros colectivos y con los estudiantes de todas las áreas de la UNEARTE en pro de la participación estudiantil en las mesas de trabajo y de todo lo expuesto en sus objetivos. Así también nos comprometemos a organizar debates y asambleas para discutir con todos los sectores de la comunidad universitaria nuestros planteamientos y generar propuestas.

Ya para terminar, la última de las genialidades esgrimidas por el hermano Carlos Ruiz, es que lo que hace falta para que las cosas funciones de verdad es darle más poder a las instituciones. Así es; no a los estudiantes, no a la comunidad. A las instituciones. Es decir, a las instituciones por encima de las personas a quienes supuestamente sirven. Es decir, cobran siendo una universidad pública, se nombran "representantes" entre ellos mismos, se reúnen a puerta cerrada a diseñar la universidad que según la mismísima gaceta oficial deben construir en amplia discusión con la comunidad y por si fuera poco no informan acerca de los resultados emanados de tan democráticas reuniones… ¿y dice el hermano Carlos Ruiz que hay que darle más poder a las instituciones? ¡Hay que ver lo que es ser inconformes!

AREPA

Avanzada Revolucionaria de Estudiantes por las Artes.